20080727

Dos


Un sujeto dice a otro estando a una medida aproximada de 3 metros de distancia
No! Basta! Los espejos no existen
El otro entendiendo que lo que dice no tiene las características de lo que su espejo significa, se retira en su pensamiento y trata de explicar, con ciertos derrames de lágrimas, babas y tinta negra sobre un papel, que no puede sino tardarse, que todo lo que viene, se deposita, nada pasa así nomás, se aprende dentro de sí cual melodía se logra entender al oírla. Afirma que lo espejos existen y que en cuanto tiempo libre tengamos, tratemos, en lo sumo, reciclar aquellos que se han vuelto mohosos, o en su defecto, colocar en puntos estratégicos aquellos que duplican los nervios para alejarse cuanto antes de allí. En estos casos no sirve poner caras sinónimas, maquillar una máscara, o evitar los diálogos enfermizos, estos siempre ayudarán a encontrar más de una razón para seguir viviendo.
El otro sujeto impávido e inamovible, mira directamente alguna nota escrita en su mano izquierda.